Notas de prensa

 
1 de Septiembre de 2009
Desde el Grupo Político Ciudadanos por Jávea, somos conscientes de la delicada situación en la que nos encontramos. Somos conscientes que después de tres años de obras y molestias es el momento de que la situación cambie, que cambie a mejor y a pesar de la crisis que estamos atravesando tenemos que ser capaces todos, políticos y ciudadanos, de conseguir que Xàbia siga progresando.

La crisis no afecta por igual a todas las regiones, y Xàbia posee unas condiciones naturales y un potencial turístico capaz de conseguir que esta situación que ya empieza a ser dramática para muchas familias pueda cambiar.

Tenemos que arrimar todos el hombro, no es el momento de reproches entre unos y otros hay que aparcar nuestras diferencias ideológicas, nuestras rencillas personales. El oportunismo político ante una situación como la que estamos atravesando solo conduce a acrecentar el malestar entre los vecinos y las familias de Xàbia, que lo realmente desean es que el Ayuntamiento sea capaz de afrontar la situación con medidas que reactiven la economía y el bienestar local. Esta reactivación de la economía y el bienestar de nuestras familias pasa necesariamente por que todos los grupos políticos trabajemos en un mismo sentido. Es el momento de aprovechar al máximo los recursos municipales (aprovechar las infraestructuras municipales, y dejar de pagar alquileres). Es el momento de reactivar aquellos proyectos que por circunstancias que fuesen se han quedado aparcados (mejora de la estética urbana, estación de autobuses, casa de la juventud, paseo del arenal, paseo del montañar, etc.) que van hacer posible que la imagen de Xàbia sea el mayor reclamo publicitario para quines nos visita.

Para salir de esta crisis es fundamental y primordial el recuperar la confianza; que los ciudadanos recuperen la confianza en las instituciones (Ayuntamiento), que las instituciones sean capaces de generar esa confianza y ahí es precisamente donde todos los grupos políticos debemos demostrar si somos merecedores a la confianza que nuestros ciudadanos depositaron en nosotros. Si no es así y no somos capaces de responder a esa confianza deberemos plantearnos seriamente qué estamos haciendo aquí.